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Digitalizacion juridica

Sobre electrones, bits y códigos (Explorando la frontera digital II)

Cuando los juristas nos internamos en el medio digital con una visión específicamente jurídica -es decir, no cómo simples usuarios de una tecnología-, nuestro primer obstáculo es simplemente conceptual, por no decir terminológico. Empezamos a emplear un poco al tuntún una serie de palabras –informático, digital, electrónico, telemático, archivo, fichero– cuyo significado no hemos terminado de precisar.

Así que a la hora de plantear la posibilidad de un “documento electrónico” o de un “contrato electrónico” de significado jurídico equivalente o al menos análogo a lo que los juristas hemos venido entendiendo secularmente como “documento” o como “contrato”, y aun más, la posibilidad de que existan “activos digitales” susceptibles de apropiación exclusiva, como pretenden ser las criptomonedas o los tokens, tenemos que comenzar necesariamente con algunas precisiones conceptuales para ordenar un poco nuestras ideas.

Lo primero que hemos de tener claro es que estamos hablando de “información” o de “mensajes”, conceptos estos en los que siempre podemos distinguir dos elementos: la información propiamente dicha, como significado o contenido ideal o cognitivo (algo que pensamos), y un medio o soporte material o sensible –un signo o señal- mediante el que representamos ese significado para que pueda trasmitirse de una mente humana a otra (o de un sistema o dispositivo a otro sistema o dispositivo capaz de percepción) y en su caso conservarse fuera de una memoria humana.

De la electrónica a lo digital

Pues bien, sin entrar en mayores disquisiciones, la informática es una tecnología que hemos desarrollado para manejar la información (organizarla, conservarla y transmitirla) de manera mecanizada o automatizada. Esto es posible gracias a unas prodigiosas máquinas que, primero, funcionan con energía eléctrica –es decir, son aparatos eléctricos-, y segundo, operan mediante la circulación de corrientes de electrones por microcircuitos -lo que se entiende por “electrónica”-. En definitiva, se trata de una tecnología de la información que emplea unas específicas “señales” o “signos” resultantes de la conducción y el control del flujo microscópico de electrones u otras partículas cargadas eléctricamente.

Un concepto distinto, pero relacionado con éste de la electrónica, es el concepto de “digital”. Con ello no nos referimos a una determinada tecnología, a unos determinados tipos de aparatos, sino más bien a una cuestión de tipo lógico.

Digital es un término derivado de “dígito”, que a su vez viene de dedo, pero lo que en realidad quiere decir es numérico, porque los seres humanos aprendimos a contar con el auxilio de nuestros dedos (precisamente, nuestro sistema numérico es de base decimal porque tenemos diez dedos entre las dos manos). Pues bien, digitalizar o mejor “numerizar” no es más que cifrar o representar una información cualquiera utilizando dígitos, es decir los diez números básicos que se representan mediante los diez guarismos del 0 al 9; y siendo más precisos, sólo mediante dos de estos dígitos: el 0 y el 1 (un bit es un espacio que puede estar ocupado por uno de estos dos símbolos), lo que se conoce como el código digital binario. Algo que se encuentra ya nada menos que en el I Ching de la antigua China, o sin ir tan lejos, en algún trabajo del filósofo alemán Leibniz, allá por el final del siglo XVII. Y aunque este autor –como recordé en un post anterior– llegó a concebir ya la idea de una máquina que almacenaba y manejaba información codificada en código digital binario, lo cierto es que los ejercicios de cifrado o codificación y aritmética binaria que el bueno de Leibniz llevaba a cabo en su tiempo no requerían de otro instrumental técnico que un lienzo de papel, una pluma de ave y un poco de tinta. Porque, como digo, la digitalización, en sentido estricto, no es una operación tecnológica sino meramente lógica.

Del dígito al código

Así, “digitalizar” un texto como el que estoy ahora escribiendo supone convertir cada uno de sus caracteres alfabéticos, signos de puntuación y el espacio en blanco en un concreto número binario de conformidad con un determinado código (algo parecido a la conversión de cada letra en una determinada secuencia de rayas y puntos en el código Morse).

En concreto, mediante el código ASCII (American Standard for Information Interchange), que es el más empleado por nuestros ordenadores, cada una de las letras mayúsculas y minúsculas, cada una de las cifras del 0 al 9 y determinados signos de puntuación y símbolos de comandos se representan mediante una determinada cadena de ocho bits, es decir, de lo que se conoce como un byte. Por ejemplo, la letra “a” se sustituye o representa por la secuencia binaria 01100001.

Es importante darse cuenta de que una codificación digital de este tipo es algo completamente convencional. Así, podríamos haber acordado que esa misma secuencia de ceros y unos representase la letra “b”. En cualquier caso, lo que interesa retener de esto es que para utilizar series de ceros y unos como instrumentos de conservación y transmisión de la información siempre vamos a necesitar no sólo algo capaz de “registrar” esos dos símbolos o señales, sino también un “código” mediante el que atribuimos a determinadas combinaciones de ceros y unos un concreto significado o una correspondencia con un símbolo de otro lenguaje, por ejemplo una letra del alfabeto latino.

Conectando lo electrónico y lo digital

¿Y qué tiene que ver lo electrónico con lo digital? Pues muy sencillo: que cualquier interruptor de un circuito por el que pasa la corriente eléctrica puede estar en una de estas dos posiciones: abierto o cerrado, encendido o apagado, on/off. De esta manera, si asignamos el valor 0 a una de esas dos posibles posiciones y el valor 1 a la otra –lo que también es otra convención de codificación a un nivel más básico-, podemos “registrar” en un circuito electrónico cualquier información que previamente hayamos “digitalizado”, es decir, convertido en una determinada sucesión de ceros y unos.

Han existido aparatos y sistemas electrónicos anteriores y ajenos a la moderna codificación digital electrónica y que en los últimos tiempos se han reconvertido a la tecnología digital (los reproductores de sonido, la radio, la televisión, la telefonía), mientras que la informática, las “computadoras”, lo que en España llamamos ordenadores, es decir, los aparatos que hemos inventado para el tratamiento automático de la información, constituyen una técnica que desde su origen ha estado ligada a la digitalización de la información.

Y lo que distingue la electrónica digital de la “analógica” es que la primera codifica una información reducida a esos dos únicos estados o posiciones lógicas que son el 0 y el 1 mediante dos niveles claramente diferenciados o “discretos” de voltaje o tensión eléctrica, mientras que la segunda codifica una infinidad de estados de información mediante variaciones “continuas” o graduales de tensión. Precisamente por ello, la transmisión y reproducción digital de una señal o información, en cuanto que dicha señal o información se ha simplificado o esquematizado previamente, es mucho más precisa y nítida, no lleva consigo ese posible deterioro o distorsión de la señal que caracteriza a la transmisión y reproducción analógica.

Analogías con lo jurídico

Esta diferencia técnica en cuanto a fidelidad o exactitud de la representación y reproducción de una información puede tener una extraordinaria importancia jurídica. Es el fundamento último de la identidad de cualquier pieza o unidad de información que manejamos en este peculiar medio, y también del concepto de documento al que llegamos en este ámbito, que es mucho más abstracto o espiritual que nuestro concepto tradicional de documento, bastante más materialista. En el mundo de la información sobre papel, la identificación de una unidad informativa –eso que entendemos como un “documento”, como por ejemplo, una letra de cambio o la escritura pública de compraventa de un inmueble- se basa en la materialidad individual de un concreto trozo de papel en el que se ha escrito algo con tinta. En el mundo de la información digitalizada, la identificación es puramente lógica: una pieza de información es una concreta cadena de ceros y unos cualquiera que sea el soporte material o físico en que esté registrada.

Sobre esto tendremos que volver. De momento es suficiente con que tengamos claro que, si el lenguaje natural humano siempre implica un primer nivel de codificación -la atribución de unos determinados significados a unos determinados sonidos o combinaciones de sonidos producidos mediante la “articulación” de la voz humana-, y aun un segundo nivel de codificación si se trata del lenguaje escrito –la vinculación entre unos sonidos y unas determinadas grafías, las letras-, la técnica digital-electrónica propia de la informática supone la interposición de una mediación mucho más intensa.

Por una parte, la dependencia de una máquina. Lo que se representa mediante escritura natural en un papel, en las hojas de un libro, en un documento del tipo tradicional, se puede conocer por todo aquel que disponga del sentido de la vista y sepa leer (y conozca el idioma natural empleado en ese escrito). Y, como mucho, si es de noche, necesitaremos una lámpara o una vela. Por eso se suele decir que un rasgo del documento es su comprensibilidad directa.

Sin embargo, para recuperar la información gravada en un pendrive o en un CD necesitamos ineludiblemente una máquina. Sin un artefacto producto de una ingeniería muy sofisticada capaz de “leer” este tipo de dispositivo y de transformar las señales que contiene en sonidos o en imágenes o grafismos alfanuméricos sobre una pantalla que nosotros podamos ver, el CD no es más que una lámina de plástico con unos sutiles surcos prácticamente imperceptibles.

Siendo más preciso, los “soportes” físicos de la información digitalizada o informatizada vienen siendo de dos tipos: “magnéticos” u “ópticos”. En los soportes de tipo “magnético” (discos duros, cintas digitales) la información se registra en un material formado por partículas sensibles al magnetismo eléctrico –el óxido de hierro-, de manera que estas partículas se orientan en determinadas posiciones cuando se aplica sobre las mismas un campo magnético mediante un electroimán, conservando esa posición cuando cesa dicha aplicación. Mediante esas posiciones se representan los datos codificados en forma de bits.

La lectura de lo registrado en este tipo de soporte se realiza detectando esas posiciones de las partículas aplicando de nuevo un electroimán. Por su parte, la tecnología “óptica” (propia de los CDs y DVDs) no emplea imanes, sino rayos láser para registrar y leer las señales. En concreto, sobre una lámina, normalmente de aluminio, que cubre la superficie plana de un disco se graban mediante un láser unos surcos microscópicos. La lectura se realiza pasando un rayo láser sobre el disco. Los surcos en la superficie modifican el comportamiento del haz de láser detectándose de esta manera la información que contiene el disco.

Se necesita un sistema de interpretación

Ahora bien, la lectura de uno de estos soportes no requiere sólo de una máquina capaz de percibir estas señales ópticas o magnéticas que representan a su vez ceros y unos, sino que además debe desarrollar esa función u operación lógica consistente en reconvertir lo codificado como una secuencia de dígitos binarios en sonido, imagen o un texto en lenguaje natural escrito en caracteres de –por ejemplo- el alfabeto latino visualizable sobre una pantalla. Sin una aplicación capaz de realizar esa operación lógica, la información digital sigue siendo para nosotros completamente opaca, carente de todo significado.

Además, tanto las máquinas como los programas que éstas aplican están sujetos a un vertiginoso proceso de obsolescencia técnica, de manera que no basta con que en el momento de incorporación de una determinada información a un soporte digital se disponga de la máquina y del programa que permite su lectura, sino que una máquina y una aplicación capaz de leer ese mismo tipo de soporte debe estar disponible en ese momento posterior en que interese recuperar la información así conservada. Piénsese en lo difícil que puede ser encontrar ahora un magnetofón capaz de reproducir esas cintas de sonido o casetes que todavía guardamos en algún cajón.

Y por último y no menos importante, esta máquina en la que estoy tecleando, capaz de hacer todo esto tan maravilloso, sólo funciona si recibe suministro de energía eléctrica. Si se corta la luz y nos quedamos sin corriente, deviene absolutamente inútil. El apagón eléctrico equivale a la indisponibilidad absoluta de toda la información registrada mediante este tipo de código y soporte.

Antes de que esto suceda, hago clic en guardar –para que pase de la memoria operativa o RAM al disco duro- y envío este archivo de texto como adjunto a un correo electrónico a la editora del blog. En el próximo envío daremos un paso adelante y nos introduciremos en la cuestión –de relevante significado jurídico– de cómo conseguir autenticidad e integridad en este peculiar mundo de la información digitalizada.

Vanessa Izquierdo, directora académica del Centro de Estudios Garrigues, participa en el evento pionero Legal Millennials

Enfrentarse al mercado laboral y a la decisión de cómo orientar la carrera profesional al finalizar los estudios son problemas que atañen a cualquier estudiante. Debido a la gran variedad de posibilidades que ofrece el sector, este momento resulta más difícil si cabe si lo que se ha estudiado es Derecho.

Con el objetivo de ayudar a despejar todas las incógnitas, de la mano de la plataforma de conocimiento Bbrainers y del portal jurídico TodoJuristas.com, el pasado viernes 22 de junio tuvo lugar Legal Millenials, una novedosa feria orientada a los jóvenes y centrada en el talento.

A través de mesas redondas y otras actividades, el acto, que contó con la participación de los más destacados centros formativos del sector jurídico, asociaciones jurídicas, firmas de servicios y despachos, así como de profesores, catedráticos, abogados, opositores y otras figuras representativas del mundo de la abogacía, ofreció consejo para guiar los pasos de los casi doscientos jóvenes licenciados en Derecho que asistieron al evento en búsqueda de orientación para su recién estrenada carrera profesional.

“Queremos que el encuentro sea una alternativa complementaria a la formación habitual que refresque, inspire y motive a quienes empiezan a abrirse camino”, afirmó Delia Rodríguez, abogada emprendedora y creadora de la iniciativa BBrainers. Por su parte, Andrés Ruíz, creador del portal jurídico TodoJuristas.com señaló: “Legal Millennials sin duda supone un punto de encuentro para aquellas personas que tienen hambre de conocimiento y ganas de conectar con profesionales que puedan orientarles y guiarles desde su propia experiencia personal”

Más de 20 ponentes de gran prestigio en el sector, entre los que estuvo Vanessa Izquierdo, directora académica del Centro de Estudios Garrigues quien formó parte del panel En busca de mi primera oportunidad laboral, compartieron sus vivencias profesionales y ofrecieron su asesoramiento a los jóvenes asistentes, ayudándoles así a dar un paso certero y preciso en la construcción de su futuro profesional.

Encuentro Empresarial

El Encuentro Empresarial del Centro de Estudios Garrigues cumple su décimo aniversario como foro que acerca el talento al mercado laboral.

Durante los días 20, 21 y 22 de febrero de 2018, se celebrará este evento con el fin de promover el contacto directo de los alumnos con despachos, consultoras y empresas de reconocido prestigio a nivel nacional e internacional, e intercambiar información sobre sus expectativas laborales a corto y medio plazo.

Descubrir de primera mano el talento

Este año, el Centro de Estudios Garrigues contará con la participación de los siguientes despachos y empresas que han querido unirse a esta iniciativa y descubrir de primera mano el talento de nuestros jóvenes alumnos:

Despachos:

Baker & Mckenzie, Broseta, Bufete Barrilero y Asociados, Ceca Magán, DLA Piper, Ontier, Eversheds Sutherland Nicea, Garrigues, Gómez Acebo & Pombo, Hogan Lovells, Lener, Linklaters, Maio, Pérez-Llorca, Ramón y Cajal, Roca Junyent, Rousaud Costas Durán y Uría Menéndez.

Empresas y consultoras:

3 weeksconsulting, BDO, Deloitte, EY, FUE, Gestamp, Grant Thornton, Grupo PSN, Hays, KPMG, Peoplematters, Peoplexcellence, PwC y Willis Towers Watson.

Además de contar con grandes profesionales de RRHH de los mencionados despachos y empresas, también asistirán representando a estas firmas algunos antiguos alumnos, que son el exponente claro de que una beca puede convertirse en contratación de larga duración.

Un alto índice de empleo

Desde la constitución del Centro de Estudios Garrigues, “más de 6.000 profesionales de dentro y fuera de España han decidido confiarnos su formación en algún momento de su carrera profesional. Hoy podemos decir con orgullo que muchos de ellos ocupan cargos de la máxima responsabilidad en las mejores empresas e instituciones”, apunta Félix Plaza, Director del Centro de Estudios Garrigues.

La excelencia de la formación impartida en el Centro de Estudios Garrigues se pone más aún en valor si tomamos en consideración el extraordinario interés que despierta en la comunidad empresarial la contratación de los profesionales formados en nuestra institución. “En los últimos 4 años -comenta Félix Plaza- son más de 900 las empresas de distintos sectores de actividad, entre ellas las líderes en su sector, las que se han interesado en la contratación de nuestros alumnos o se han ofrecido para que nuestros alumnos puedan cursar en su seno sus prácticas formativas obligatorias. La calidad de las empresas que contratan a nuestros alumnos y de los puestos que se les ofertan, junto con el elevadísimo nivel de colocación de nuestros alumnos (del 100 por 100 en los últimos años por ejemplo en acceso a la abogacía) hacen del Centro de Estudios Garrigues una escuela de práctica jurídica empresarial de referencia”.

De nuevo los primeros entre los mejores másteres

Ranking de los Mejores Másteres El Mundo y Expansión

De nuevo, el Centro de Estudios Garrigues, ha conseguido una excelente posición en la presente edición de los Mejores Másteres del Ranking 2017/2018 de El Mundo y  Expansión.

Esta guía, única en la prensa española, recopila los 250 mejores programas de posgrado, seleccionados entre más de un millar de opciones, tras un pormenorizado análisis de acuerdo a 25 criterios de selección.

Dentro de sus respectivas categorías, lo siguientes programas han sido clasificados en la primera posición:

Practica Jurídica Empresarial

Práctica Tributaría

Banca y Finanzas

Recursos Humanos

Práctica Jurídica Laboral

Enhorabuena a todos los componentes del Centro de Estudios Garrigues que con su esfuerzo diario han conseguido este logro una año más.

estudio mejores trabajos

Most Attractive Employers España 2017

Le invitamos a que venga a conocer las empresas más atractivas para trabajar según los jóvenes en nuestro país y a que descubra las últimas tendencias en el mundo del Employer Branding.

Universum y la Employer Branding Academy, en colaboración con Dircom y el Centro de Estudios Garrigues, que acoge este acto, presentan el dia 9 de mayo el estudio Universum Most Attractive Employers España 2017 – Students.

Universum ha preguntado a más de 20.000 universitarios españoles cuáles son sus preferencias de carrera y los empleadores más atractivos en nuestro país.

El evento Universum Most Attractive Employers 2017 está dirigido a profesionales de recursos humanos, comunicación, y directivos de empresas y organizaciones con responsabilidad de la marca como empleador así como a medios de prensa y representantes universitarios.

En especial, el evento está dirigido a aquellos profesionales que trabajan en las empresas que forman parte del Universum Most Attractive Employers.

Nos acompañaran como ponentes Jacob Lennheden (Director del Instituto de Neurocreatividad de Copenhague), la Dra. Almudena Rodríguez Tarodo (Profesora y Asesora de la Employer Branding Academy y de la UEM), y Claudia Tattanelli (Directora de la Junta Estratégica de Universum Global).

Rafael Garavito (Country Manager de Universum y la Employer Branding Academy en España) y Federica Leotta compartirán los resultados del estudio y revelarán las empresas más atractivas para trabajar según los universitarios españoles.

Página de registro gratuito al evento. Aforo Limitado

Algunas claves para el éxito de los profesionales: el candidato ideal

Vivimos una etapa apasionante que demanda un perfil profesional renovado, un experto mucho más competitivo  y completo que el profesional “tradicional”, alguien que debe prepararse para adquirir los conocimientos teóricos y prácticos en un mundo global.

Hay algunos factores fundamentales para que un profesional pueda impulsar su carrera y estos aspectos, además, van a reforzar a las organizaciones donde ese profesional preste sus servicios:

  • El candidato ideal debe tener una excelente formación, así como que debe ir construyendo una trayectoria profesional destacada.
  • La especialización es una exigencia de nuestro tiempo y proporciona a quien la posee un factor de diferenciación esencial para poder competir en el exigente mundo profesional en las mejores condiciones posibles.
  • La internacionalización ha adquirido, al igual que la innovación tecnológica, una creciente importancia para los profesionales de primer nivel.
  • También resulta realmente interesante recibir formación donde se impartan materias y casos en inglés, junto con la presencia de profesorado profesional y donde también participen profesores internacionales.
  • A nivel de competencias tiene que ser capaz de trabajar en equipos multidisciplinares y desenvolverse en entornos globales, con una clara orientación al cliente y a resultados, para ser capaz de generar negocio.
  • Para lograr nuevos retos profesionales lo más valorado en cada perfil por los headhunters es la idoneidad desde el punto de vista técnico y el “encaje” en la nueva compañía de destino.

Al definir al profesional de éxito, es imprescindible un sólido conocimiento integrado, una visión global del mundo de los negocios y también tiene mucha importancia al conocimiento financiero, tecnológico y de idiomas. Todo ello aderezado de diferentes competencias, como son la capacidad para liderar personas, de hacer crecer los equipos, de una clara vocación comercial, de una buena capacidad de comunicación, además de la capacidad de integrar y de resolver conflictos. La iniciativa, la visión a corto y largo plazo y la capacidad de manejarse en otras culturas, con una mente abierta y diversa, con amplitud de pensamiento y de criterio, capacidad de adaptación.

La elección de un máster full time o un máster executive es una decisión trascendente y un aspecto relevante en la misma es el centro que imparta los cursos. Es recomendable que antes de elegir un centro se proceda a una adecuada información sobre la oferta existente. Conviene examinar aspectos claves como son la posición que ocupa la institución en los rankings reconocidos, la facilidad de acceso al mercado de trabajo, la calidad de su profesorado… y es muy recomendable hablar con algún antiguo alumno para que complete la información disponible.

VII Encuentro Empresarial

En estos momentos y durante el día de mañana se está celebrando en el Centro de Estudios Garrigues el VII Encuentro Empresarial que reúne treinta de los principales despachos y empresas del panorama español:
Abdón Pedrajas, Auxadi Contables & Consultores, Baker & Mckenzie, Ceca Magán, CMS Albiñana y Suárez de Lezo, DLA Piper, Garrigues, Evershedsnicea, Gómez Acebo y Pombo, Jones Day, Hogan Lovells, Pérez-Llorca, Ontier, Ramón y Cajal, Roca Junyent, King & Wood Mallesons , Uría Menéndez, Popular, BDO, Deloitte, EDP Renovaveis, EY, Grant Thorton, KPMG, Peoplematters, PwC, Towers Watson, Universia, Vodafone

En este encuentro, los alumnos tienen la oportunidad de entregar sus cv´s personalmente e informarse de los perfiles demandados por cada compañía y de los proyectos para jóvenes talentos existentes en cada una de ellas.

Mesa redonda: El discurso futuro de RRHH

El Grupo BLC y Talentia han organizado en el Centro de Estudios Garrigues dos mesas redondas, una de ellas de Directores de Recursos Humanos con experiencia y otra con jóvenes Directores de Recursos Humanos. En ambos casos van a responder a estos nuevos planteamientos de Recursos Humanos:

  • 5 Nuevos paradigmas
    • Engagement
    • Diversidad
    • Gamificación
    • Smart working
    • Liderazgo auténtico
  • 4 Nuevas visiones
    • Redes sociales y RRHH
    • Nuevo tipo de relación laboral:Freelancer
    • Psicología positiva en el trabajo
    • Comunidades de aprendizaje
  • 3 Expectativas de futuro
    • Open Innovation y coworking
    • Aplicaciones de las neurociencias en RRHH
    • HR Analytics o Big Data en RRHH